Inicio » Ecumenismo » 1º Congreso Protestante...

1º Congreso Protestante...

14.06.2009. 11:26

La cruz de la vida


Máximo García Ruiz, teólogo protestante y pastor de la Iglesia Bautista de Madrid, ha sido el presidente del I Congreso Protestante de Madrid. Es en la actualidad secretario ejecutivo del Consejo Evangélico de Madrid.

¿Contento del desarrollo del Congreso?

Los que somos autocríticos, al hacer balance siempre encontramos cosas que podrían haberse mejorado, pero recogiendo la opinión espontánea de muchos asistentes y algunas valoraciones de urgencia que ya se ha hecho, consideramos que hay motivos más que suficientes para estar satisfechos por la forma como ha discurrido este I Congreso Protestante en Madrid.
Especialmente por tres motivos concretos. 1) La calidad de las ponencias ha sido altamente valorada por los congresistas; 2) La presencia y participación de autoridades civiles ha sido relevante y ha roto una dinámica histórica de opacidad social con respecto a las actividades protestantes; y 3) La participación en el Congreso ha superado cualquier previsión optimista, especialmente la asistencia a las actividades más destacadas, como han sido el acto de apertura y el culto unido de cierre, con un aforo superior a las dos mil personas.

¿Cómo después de cerca de 150 años de presencia protestante en Madrid y con una tercera parte de los evangélicos de España, no se ha celebrado hasta ahora este I Congreso?

La configuración política de España hasta el advenimiento de la democracia favorecía los congresos y otro tipo de actividades de esta índole no tanto a nivel regional sino estatal. Precisamente en ese ámbito se está preparando ya el VII Congreso Español; el primero se celebró en el año 1919. Únicamente otra comunidad autónoma, la catalana, ha celebrado congresos regionales.
Pero, curiosamente, a raíz del nuestro, son ya otros tres o cuatro Consejos Evangélicos autonómicos los que están anunciando su primer congreso.
Uno de los objetivos del Congreso era “contribuir a definir la identidad protestante” ¿Se ha logrado?

Ese tipo de definiciones no pueden ser finalistas, se trata de un proceso al que creo sinceramente que este Congreso ha contribuido positivamente. Se constata que las diferencias entre familias o confesiones protestantes son más de carácter eclesial que teológico; que creyentes de diferentes iglesias o familias protestantes pueden adorar juntos y participar unidos del símbolo cristiano más representativo como es la Santa Cena; que existe una identidad histórica común entre todas las confesiones evangélicas; y que es posible participar de una espiritualidad capaz de identificar a los creyentes de confesión evangélica o protestante como integrantes de una familia aunque tengan expresiones eclesiales complementarias.

Entre los temas destacaba el de la familia, ¿cuáles han sido a este respecto las conclusiones?

La primera conclusión resulta una obviedad: la familia está en crisis. Se constata que dicha crisis tiene que ver con el cambio de valores de la sociedad, que produce nuevos modelos de familia para los que, como cristianos no siempre tenemos la respuesta adecuada. Tanto de la exposición del ponente como de los debates desarrollados en los talleres, se señala la importancia que tiene afirmar los valores en la Biblia como Palabra de Dios, especialmente en lo que se refiere a la educación de los hijos; valores como la fe, el compromiso, la fidelidad, la abnegación y la entrega dentro de la familia. Se ha insistido en la importancia que tiene ejercer una pastoral que cuide de las parejas que acceden al matrimonio, recurriendo no solamente a la atención pastoral sino a otros profesionales como educadores, psicólogos, etc. Por otra parte, se apunta la necesidad de no caer en la tentación de exigir una ética cristiana a quienes no practican esa fe. Los valores cristianos no pueden imponerse por medios coercitivos.

Se han pronunciado dos ponencias sobre compromiso social y político y vida cristiana, sin duda habrán concluido cosas verdaderamente importantes ¿no?
Han sido varios los ponentes que han participado en este apartado que era, dado el propio lema del Congreso («Iglesia y Sociedad»), uno de los temas estrella. Algunos de los participantes, comprometidos en diferentes áreas de la vida política, empresarial y académica han planteado el tema desde el punto de vista vivencial; lo que en términos coloquiales podríamos denominar como «testimonio personal», es decir, cómo afronta un cristiano comprometido con su fe las tensiones y los problemas derivados del compromiso social. Ha resultado francamente interesante conocer las tensiones que plantean el ejercicio de determinadas profesiones públicas y cómo la fe es, cualquiera sea nuestra dimensión social, el recurso para equilibrar nuestras decisiones y compromisos.

Por otra parte, interesaba desarrollar este mismo tema, y así se hizo, desde una perspectiva política. La intención de los organizadores era plantearlo desde dos enfoques diferentes, tal vez contrapuestos, pero lamentablemente uno de los conferenciantes no pudo comparecer, así es que se enfocó únicamente desde el punto de vista crítico y pacifista referido a la participación política de los cristianos, digamos que el que se deriva de la corriente anabautista o menonita. A este respecto, efectivamente, el tema quedó incompleto y no se pudo entrar en un debate a fondo. Sí se detecta que existen posturas muy diferentes entre los evangélicos en esta materia, que van desde los que propugnan un abstencionismo absoluto en política por parte de los cristianos a quienes considerar que deben estar involucrados en partidos políticos e instituciones de diferente índole, independientemente de la tensión que tales compromisos supone.

Pretendía también el Congreso ser «plataforma de comunicación entre evangélicos de diferente signo denominacional». Hubo una ponencia sobre este tema, la primera, ¿de qué salud goza entre los evangélicos madrileños el ecumenismo ad intra y ad extra: con la Iglesia católica, la ortodoxa, etc.?
Esta es una pregunta compleja por la diversidad de respuestas que pueden producirse. El ecumenismo ad intra, entre evangélicos, es una experiencia permanentemente puesta a prueba. Existe un ecumenismo activo, como lo demuestra la convivencia en multitud de instituciones, organismos y entidades interdenominacionales; pero es una realidad puesta a prueba permanentemente en lo que se refiere a determinados énfasis o sensibilidades tanto eclesiales como espirituales y, además, en las posturas que se adoptan ante algunos problemas éticos, como puedan ser: el divorcio, la homosexualidad, y otros de carácter social.

En lo que hace referencia al ecumenismo con la Iglesia católica se ha llegado tan lejos como es posible llegar. Hay pastores y laicos muy activos en encuentros y actividades ecuménicas, al igual que ocurre entre determinados sectores católicos. El gran escollo para un ecumenismo efectivo sigue siendo, en lo que se refiere a los evangélicos con respecto a la Iglesia católica, la actitud negativa que mantiene dicha iglesia sobre las iglesias evangélicas, al no considerarlas iglesias propiamente dicho, es decir, al tratarlas en un nivel de inferioridad como comunidades o entidades de segundo nivel. Esta es, a pesar de todo, una doctrina «progresista» con respecto a Trento y al Vaticano I, pero insuficiente, del Concilio Vaticano II. Por otra parte, es justo señalar que existen sectores evangélicos nada proclives a establecer cualquier tipo de relación con la Iglesia católica, fuera de ser considerada «campo de misión».
En definitiva, queda mucho camino por recorrer, en ambos sentidos.

Usted ha escrito hace poco que los protestantes son todavía invisibles, ¿comenzarán a ser visibles tras ese I Congreso Protestante de Madrid, con su respuesta evangélica a la sociedad actual?

Estamos contribuyendo a ello, sin duda alguna. Como cristianos queremos ser sal de la tierra y luz en medio de las tinieblas. La visibilidad tiene que producirse por la influencia espiritual que el pueblo protestante sea capaz de proyectar y, también, al lograr que las autoridades y la sociedad civil tome conciencia de nuestra presencia y se haga eco de ella, cumpliendo de esta manera lo previsto en la Carta Magna. Otro signo importante que se une a los efectos que haya podido producir este Congreso es la disposición de TVE de retransmitir en directo, por primera vez en la historia, un culto evangélico, hecho que va a producirse (se habrá producido cuando se publique esta entrevista) el día 23 de diciembre. La sociedad tiene derecho a conocer la oferta espiritual que hacen las iglesias evangélicas y creo que estamos avanzando en ese sentido. Terminaremos siendo socialmente visibles por dos razones concretas: 1) Porque el pueblo evangélico está creciendo numéricamente en una medida que supera cualquier referencia demográfica; y 2) Porque los propios evangélicos cada vez son más concientes de la importancia que tiene su compromiso social.

¿Creen los evangélicos madrileños que todos podríamos ser testimonio cristiano ante la sociedad, cómo hacerlo?

Es cuestión de vocación. Y, en el caso de los cristianos, cuestión de compromiso vital con su fe. Aunque como evangélicos consideramos que la justificación es por medio de la fe, no olvidamos la enseñanza del Apóstol Santiago en el sentido de que «la fe sin obras está muerta». En una sociedad tan secularizada como es la occidental, los creyentes tienen que recuperar las esencias de la fe y convertirse en fermento profético, si es que quieren ser consecuentes con lo que dicen creer. La cuestión no es a qué iglesia vas o a qué confesión religiosa estás adscrito; el núcleo está en qué eres y cómo te comportas. Así, pues, la respuesta a la pregunta es que sí, que el testimonio personal es la espina dorsal de la fe. «Por sus obras les conoceréis».

CENTRO ECUMÉNICO
MADRID, ESPAÑA - Tlf: 91 3675840

Este artículo no tiene comentarios.

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:



Buscador Interno

Estadisticas

  • Online: 17

Muy Interesante

Enlaces Recomendados


Zona de Videos
  ZONA DE VIDEOS



Articulos Mas Vistos

Recomienda el Portal a Un Amigo

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: