Inicio » Enseñanzas Biblicas » El Amor De Jesus

El Amor De Jesus

22.05.2009. 13:00

Jesús muere por amor

La Vida En El Amor

(El Amor De Jesús)

En su Pasión y su muerte, Jesús llega a la cumbre del Amor. Amor al Padre, obedeciéndolo hasta la muerte de la Cruz:
“Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: “Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero sino como quieras tú” Mt 26,39. Jesús experimenta con todas sus fuerzas el miedo que la muerte inspira al hombre; siente y expresa el deseo natural de librarse de ella, reprimiéndose sin embargo, con la obediencia a la voluntad del Padre.
“Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: “¡Elí, Elí! ¿lemá sabactani?”, esto es: “Dios mío porqué me has abandonado?” Mt 27,46


La queja de un hombre roto por el dolor, pero sobre todo roto por amor, amor al Padre y amor a los hombres…

El amor al prójimo se nos enseña en algunos textos del Antiguo Testamento, en el libro del Levítico, en el Deuteronomio, en muchísimos lugares de la Ley, como también en el libro del Éxodo, los profetas que nos hablan del amor a los hombres son Isaías, Jeremías, Ezequiel, Amos, Miqueas y Malaquías. En todos estos textos se nos afirma que no podemos agradar a Dios sin amar al prójimo, que no podemos decir que amamos a Dios al que no vemos, y no amamos al hermano al que sí vemos, como nos dice San Juan en su primera carta.

Queridos, nosotros podemos engañarnos a nosotros mismos, pero lo que nunca lograremos es engañar a Dios, porque a Él no lo engañaremos jamás

Decía Pablo: Nadie puede decir que Jesús es Señor si no es con el Espíritu Santo. Y yo os digo: nadie debe decir: amo a Dios, si no respeto al prójimo, si no le hago justica, si no lucho por liberarlo de toda opresión, si mi vida no está dedicada a promover a los más pobres de este mundo a los humildes, si no "Amo ami hermano".

Queridos, el culto, la liturgia, por muchas que celebremos no son garantías de fidelidad ni de amor a Dios: también Caín daba culto a Dios y asesinó a su hermano:
“Pasó algún tiempo, y Caín hizo a Yahveh una oblación de los frutos del suelo. También Abel hizo una oblación de los primogénitos de su rebaño y de la grasa de los mismos. Yahveh miró propicio a Abel y su oblación, más no miró propicio a Caín y su oblación, por lo cual se irritó Caín en gran manera y se abatió su rostro. Yahveh dijo a Caín: “¿Por qué andas irritado, y por qué se ha abatido tu rostro? ¿No es cierto que si obras bien podrás alzarlo? Más, si obras bien, a la puerta está el pecado acechando como fiera que te codicia, y a quien tienes que dominar.” Caín dijo a su hermano Abel: “Vamos a fuera.” Y cuando estaban en el campo, se lanzó Caín contra su hermano Abel y lo mató.” Gn 4,3-8

Jesús relaciona estrechamente los dos mandamiento principales: El amor a Dios sobre todo y el amar a los hombres; estos dos mandamientos sintetizan todo el Antiguo Testamento:
“Él le dijo: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amará a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los profetas.” Mt 22,37-40

Estos dos preceptos del amor a Dios y al prójimo  se hallan igualmente unidos en la Didakhé 1.2, donde se recoge un tratado judío de los primeros tiempos del cristianismo, transmitida a todas las naciones por los doce Apóstoles,  sobre los dos Caminos:

I. Existen dos caminos, entre los cuales, hay gran diferencia; el que conduce a la vida y el que lleva a la muerte.
He aquí el camino de la vida: en primer lugar, Amarás a Dios que te ha creado; y en segundo lugar, amarás a tu prójimo como a ti mismo; es decir, que no harás a otro, lo que no quisieras que se hiciera contigo. He aquí la doctrina contenida en estas palabras: Bendecid a los que os maldicen, rogad por vuestros enemigos, ayunad para los que os persiguen. Si amáis a los que os aman, ¿qué gratitud mereceréis? Lo mismo hace los paganos. Al contrario, amad a los que os odian, y no tendréis ya enemigos. Absteneos de los deseos carnales y mundanos. Si alguien te abofeteare en la mejilla derecha, vuélvele también la otra, y entonces serás perfecto. Si alguien te pidiere que le acompañes una milla, ve con él dos. Si alguien quisiere tomar tu capa, déjale también la túnica. Si alguno se apropia de algo que te pertenezca, no se lo vuelvas a pedir, porque no puedes hacerlo. Debes dar a cualquiera que te pida, y no reclamar nada, puesto que el Padre quiere que los bienes recibidos de su propia gracia, sean distribuidos entre todos. Dichoso aquel que da conforme al mandamiento; el tal, será sin falta. Desdichado del que reciba. Si alguno recibe algo estando en la necesidad, no se hace acreedor a reproche ninguno; pero aquel que acepta alguna cosa sin necesitarlo, dará cuenta de lo que ha recibido y del uso que ha hecho de la limosna. Encarcelado, sufrirá interrogatorio por sus actos, y no será liberado hasta que haya pasado el último maravedí.

Es con este motivo, que ha sido dicho: "¡Antes de dar limosna, déjala sudar en las manos, hasta que sepas a quien la das!"

II. He aquí el segundo precepto de la Doctrina:
No matarás; no cometerás adulterio; no prostituirás a los niños, ni los inducirás al vicio; no robarás; no te entregarás a la magia, ni a la brujería; no harás abortar a la criatura engendrada en la orgía, y después de nacida no la harás morir. No desearás los bienes de tu prójimo, ni perjurarás, ni dirás falso testimonio; no serás maldiciente, ni rencoroso; no usarás de doblez ni en tus palabras, ni en tus pensamientos, puesto que la falsía es un lazo de muerte. Que tus palabras, no sean ni vanas, ni mentirosas. No seas raptor, ni hipócrita, ni malicioso, ni dado al orgullo, ni a la concupiscencia.

No prestes atención a lo que se diga de tu prójimo. No aborrezcas a nadie; reprende a unos, ora por los otros, y a los demás, guíales con más solicitud que a tu propia alma.

El amor al prójimo es la base de la moral cristiana en la medida en que trata de imitar el amor del Padre. Amor perfecto y misericordioso:
“Sed, pues, imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivid en el amor como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como oblación y victima de suave aroma” Ef 5,1-2, que es la respuesta que hemos de darle al Padre y al Hijo por el amor con que nos han amado.

Queridos, el Amor es fuerza que el Espíritu Santo nos comunicó, y que se alimenta con la contemplación del amor sin límites de Cristo:
“Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo” Jn 13,1
Jesús los amó, nos ama y nos amará siempre. El amor de Jesús no tiene medida, es un amor que va desde darnos la vida hasta entregarnos su vida para que tengamos vida eterna.

Es un amor creador, pues por Él todo fue creado:
“Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe” Jn 1,3

Es un amor que todo lo perdona:
“Padre perdónales, porque no saben lo que hacen” Lc 3,34

Es un amor que llega hasta los enemigos:
“Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiaras a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos” Mt 5,43-45, un amor sin medida. Este es el Amor de Jesús.

En vísperas de su Pasión, Jesús nos presenta el amor entre hermanos como su mandamiento nuevo:
“Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros.” Jn 13,34. Amor como el que Él ha tenido con nosotros, Amor extremo, Amor hasta la muerte en la cruz, Amor hasta el martirio.

Este Amor con el que nos ha Amado Jesús, es el Amor con el que nos debemos Amar los cristianos, sabiendo que este Amor es un don sin límites que hemos recibido del Espíritu Santo, llevándonos a hacernos esclavos unos de otros:
“Efectivamente, siendo libre de todos, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más que pueda” 1ª Cor 9,19

“Porque, hermanos, habéis sido llamados a la libertad; sólo que no toméis de esta libertad pretexto para la carne, antes al contrario, servíos por amor los unos a los otros” Ga 5,13.

Llamados a una vida nueva los cristianos alcanzamos la plenitud de ella en el Amor. Este Amor llega a todos sin reparar en barreras de clases sociales y tomando como preferencia a los más pobres:

“Hermanos míos, no entre la acepción de personas en la fe que tenéis en nuestro Señor Jesucristo glorificado. Supongamos que entra en vuestra asamblea un hombre con un anillo de oro y un vestido espléndido; y entra también un pobre con un vestido sucio; y que dirigís vuestra mirada al que lleva el vestido espléndido y le decís: “Tú, siéntate aquí, en un buen lugar”; y en cambio al pobre le decís: “Tú, quédate ahí de pie”, o “Siéntate a mis pies”. ¿No sería esto hacer distinciones entre vosotros y ser jueces con criterios malos?
Escuchad, hermanos míos queridos: ¿Acaso no ha escogido Dios a los pobres según el mundo como ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que le aman? ¡En cambio vosotros habéis menospreciado al pobre! ¿No son ellos los que blasfeman el hermoso Nombre que ha sido invocado sobre vosotros? Si cumplís plenamente la Ley regia según la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, obráis bien; pero si tenéis acepción de personas, cometéis pecado y quedáis convictos de transgresión por la Ley” St 2,1-9
, porque los pobres son los que poseen la verdadera riqueza.

Se demuestra con el perdón:
“Pedro se acercó entonces y le dijo: “Señor. ¿Cuántas veces tengo que perdona las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?” Dícele Jesús: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” Mt 18,21-22.  Es decir, siempre. A ejemplo de Dios y de Jesús, los cristianos debemos perdonarnos mutuamente, extendiendo este perdón hasta a los que hemos de pagar bien por mal.

Inspira un esfuerzo por comprender y justificar al hermano, respetar sus ideas, soportar sus limitaciones:
“Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, nada me aprovecha.
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no es jactancioso, no se engríe; es decoroso; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta.
El amor no acaba nuca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia. Porque parcial es nuestra ciencia y parcial nuestra profecía. Cuando venga lo perfecto, desaparecerá lo parcial. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño. Al hacerme hombre, dejé todas las cosas de niño. Ahora vemos en un espejo, en enigma. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo parcial, pero entonces conoceré como soy conocido.
Ahora subsisten la fe, la esperanza y el amor, estas tres. Pero la mayor de ellas es el amor.” 1ª Cor 13
. A diferencia del amor pasional y egoísta, el amor ágape es benevolencia que quiere el bien ajeno. Su fuente está en Dios que fue el primero en amar, y entregó a su Hijo para reconciliar a los pecadores con Él, y hacernos sus elegidos, sus hijos.

El Amor (ágape) atribuido primeramente a Dios Padre, este Amor que es la naturaleza misma de Dios, pues “Dios es Amor”, se halla igualmente en su Hijo Jesucristo, que Ama al Padre como es Amado por Él, y como el Padre, Jesús nos Ama entregándose por nosotros.
Esta entrega, dando su vida por nosotros los hombres es la verdadera prueba del Amor de Jesús, el nuevo mandamiento que Él nos ha dado  

Manuel Rico Jorge




Este artículo no tiene comentarios.

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:



Buscador Interno

Estadisticas

  • Online: 3

Muy Interesante

Enlaces Recomendados


Zona de Videos
  ZONA DE VIDEOS



Articulos Mas Vistos

Recomienda el Portal a Un Amigo

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: