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Kefale "Cabeza"

10.09.2009. 12:04

Palabra de Dios

La Enseñanza la centraremos en el contenido del término “cabeza,  “Kefalé”  aplicado a Jesucristo. Se trata de un título que se utiliza en un doble sentido.

EN UN PRIMER SENTIDO:

Cristo es considerado como Cabeza de la Iglesia.
“Que nadie os prive del premio a causa del gusto por ruines prácticas, del culto de los ángeles, obsesionado por lo que vió, vanamente hinchado por su mente carnal, en lugar de mantenerse unido a la cabeza, de la cual todo el cuerpo, por medio de junturas y ligamentos, recibe la nutrición y cohesión, para realizar su crecimiento en Dios”. Colosenses 2,18-19.

“antes bien, siendo sinceros en el amor, crezcamos en todo hasta Aquel que es la Cabeza, Cristo, de quien todo cuerpo recibe trabazón y cohesión por medio de toda clase de junturas que llevan la nutrición según la actividad propia de cada una de las partes, realizando así el crecimiento del cuerpo para su edificación en el amor”. Efesios 4,15-16

Esto significa ante todo que, Él es el gobernante, el dirigente, el responsable que guía a la comunidad cristiana como su jefe y su Señor

Y EL OTRO SENTIDO:
es que Él es como la cabeza  que forma y vivifica todos los miembros del cuerpo que gobierna.
 
Según colosenses 2, 19 es necesario:
"mantenerse unido a la CABEZA de la cual todo el CUERPO, recibe la nutrición y cohesión": es decir,no es sólo uno que manda, sino uno que orgánicamente está conectado con nosotros, del que también viene la fuerza para actuar de modo recto.

En ambos casos, se considera a la Iglesia sometida a Cristo, tanto para seguir sus mandatos – los mandamientos -, como para acoger todos los flujos vitales que de Él proceden.
 
Sus Mandamientos no son sólo palabras, mandatos, sino que son fuerzas vitales que vienen de Él y nos ayudan.

LOS MANDAMIENTOS SON FUERZAS VITALES: Uno de los temas a los que más se vuelve en las cartas de san Pablo es la insuficiencia de la ley (la Torá) para justificar – redimir y santificar – al hombre.

LA LEY MANDA. Se habían formulado hasta 613 preceptos extraídos de la ley, un bloque casi imposible de cumplir.

Con la llegada del Mesías la ley dada por Moisés, con la finalidad de enseñar al hombre  a ser santo, por un camino sumamente difícil caducó. En la práctica, resultaba humillante al revelar al hombre su propia incapacidad de alcanzar la santidad. 

De ahí que la Nueva ley  revelada a Pablo y predicada,  por él, en la Nueva Alianza en la sangre de Jesucristo, es una verdadera liberación, porque  además de sintetizarse en el doble mandamiento del Amor a Dios y al prójimo, da la gracia, la fuerza, el poder de cumplirla, justamente en el amor de Dios, que se derrama en nuestros corazones por el Espíritu  Santo que nos ha sido dado.

Por eso los mandamientos son órdenes muy particulares, porque además de mandar ponen orden en nuestra mente y en nuestro corazón y lo elevan hasta hacer sentir al hombre que es hijo de Dios, he  hijo de Dios es el que participa de la vida divina. 

Este poder viene del Espíritu Santo,pero no sólo de Él. San Pablo nos enseña en la carta a los Efesios que vienen de Cristo Jesús.

Cristo es cabeza de la iglesia y de Él recibimos  la norma para  responder al don recibido  (“Yo soy el camino,  la verdad y la vida)  y la fuerza para cumplirla.

Cristo es considerado no sólo Cabeza de la iglesia, sino cabeza de las potencias celestiales y de todo el cosmos.    

Así:  En Colosenses leemos: 
"Y una vez despojados los Principados y las potestades, los  exhibió públicamente, incorporándolos  a su cortejo triunfal".Col 2,15

De igual forma  en Efesios encontramos que con su resurrección Dios puso a Cristo:
“por encima de todo principado, potestad, virtud, dominación y de todo cuanto tiene nombre no sólo  en este mundo  sino también en el venidero." Ef. l, 21

Estas dos cartas conllevan un mensaje muy positivo y fecundo: Cristo no tiene que temer a ningún posible competidor, porque es superior a cualquier forma de poder que intente humillar al hombre:
"Sólo él nos ha amado y se ha entregado a sí mismo por nosotros" Ef. 5,2

Por eso hermanos si estamos unidos a Cristo, no debemos temer a ningún enemigo y ninguna adversidad; pero esto significa también que debemos permanecer bien unidos a Jesús, sin soltarle.

Tanto los ángeles santos como los espíritus malignos le están sometidos. 
Sólo pueden actuar en la medida en que les esté permitido con vistas al bien de los que aman a Dios.

TODO ES UNO EN CRISTO.
En Efesios Pablo utiliza la palabra , “Kefalé” “Cabeza” refiriendose a todo el cosmos.
Incluso todo el cosmos le está sometido, y en él converge como en su propia cabeza.
Son célebres  las palabras de la carta a los Efesios que habla del proyecto de Dios.
“Recapitular en Cristo todas las cosas, las del cielo y las de la tierra” Ef. 1,10

Análogamente en la carta a los colosenses se lee que:
“en él fueron creadas todas la cosas las visibles y las invisibles” Col 1,16  y que mediante la sangre de su cruz ha reconciliado para él todas las cosas, lo que hay en la tierra y lo que hay en el cielo

En la tierra,  vive la humanidad y en la humanidad el verbo se ha hecho carne. El centro del universo (cosmos) es la Tierra, Aquí el Hijo de Dios ha plantado su tienda, ha puesto su morada entre nosotros y Permanece en  la Eucaristía, en cada fiel cristiano. A Él están sometidas todas las cosas,las del cielo y las de la tierra.
 
Volvemos a la idea de que Cristo es cabeza de la iglesia:
"Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que sea él el primero en todo”.  Col l,18

Jesús es también  la cabeza del cuerpo, que es la iglesia.
San Pablo dice:
"Cristo es la cabeza de la iglesia, ésta es su cuerpo y Él es su Salvador." Ef.5, 23

Resumimos:
En primer lugar, Cristo es cabeza de la iglesia por cuanto es el que tiene la autoridad.

El es nuestro  Señor y nos dirige por medio de su ley. 

"Cristo es cabeza  y salvador  de su iglesia porque la ha amado y ha muerto por ella." Ef 5, 23

El mismo Dios le dio el nombre de Señor  porque él se humilló hasta la muerte:
    
El cual siendo de condición divina no retuvo ávidamente  el ser igual a Dios, sino que se despojó de si mismo  tomando condición de siervo, haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en suporte como hombre”.
"Y se humilló a sí mismo,Obedeciendo  hasta la muerte y muerte de cruz.
Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que está sobre todo nombre.
Para que toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y loas abismos,
Y toda lengua confiese  que Cristo es el Señor para la gloria de Dios Padre."
Flp 2. 6-11

Una autoridad ganada por su humildad y sometimiento al padre.
En segundo lugar Cristo es cabeza de la iglesia por el ejemplo que nos da.
Él es el modelo  perfecto de la obediencia a Dios. El nos dirige mediante su vida sin pecado.

San Pedro dijo que Cristo no cometió pecado, y que ningún engaño fue hallado en su boca. Cuando le maldecían el no respondió con maldición. Cuando padecía,  no amenazaba. 1ª Pedro 2. 21-23

Jamás tuvo que pedir perdón, ni retractarse  de ninguna mala palabra.
Su corazón jamás conoció pensamientos pecaminosos.

El que es cabeza de la iglesia es perfecto en carácter y en autoridad. La iglesia debe obedecer sus mandamientos e imitar su vida.
San Juan escribió:
“Quien dice que permanece en él,  debe vivir como vivió él”.  1ª Jn. 2-6

En tercer lugar Cristo es cabeza  por su Amor. Dirige a los suyos con infinito Amor.

La noche anterior a su muerte, Jesús les dijo a sus discípulos:
“Um mandamiento nuevo os doy: Que os améis los unos a los otros  que como yo os he amado os améis también vosotros los unos a los otros, en esto conocerán que sois   discípulos míos.” Jn. l3. 34-35   

Este amor que Cristo nos tiene nos lleva a adoptar tres actitudes.

Que lo amemos a Él:    
“Nosotros amemos, porque Él nos amó primero” 1 Jn 4,19

Que nos amemos unos a otros:
"En eso hemos conocido lo que es el amor en que Él dio la vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por los hermanos" 1ª Jn 3,16

Que hagamos su voluntad: 
“Si me amáis guardareis mis mandamientos” Jn 14,15

Cristo no sólo se hizo hombre, sino que  se hizo siervo de los hombres.
El día antes de su muerte Jesús tomó un lebrillo y una toalla, y con amor y humildad les  lavó los pies a sus discípulos:
"Sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó.Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido" Jn 13.3-4

Él, Jesús El Señor, mí Señor, el Maestro, nos da ejemplo y nos manda hacer con los hemanos lo mismo que Él hizo con sus discípulos:
"Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: "¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis el Maestro y el Señor, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros" Jn 13,12-15

Esto lo hace quien verdaderamente es Cabeza "Kefale". Él el Señor es la Cabeza de su Pueblo (La Iglesia), y la glesia no es otra que el Pueblo de Dios.

Mónica Terrón

1

CarLo on 07.07.2011. 19:24

Gracias por compartir esta enseñanaza, hace años escuche este termino pero no habia visto un estudio mas profundo del mismo.. ha sido de bendicion Un Abrazo. Carlo!!

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