Inicio » Palabra de Vida » DESDE AHORA SERAS PESCADOR DE HOMBRES

DESDE AHORA SERAS PESCADOR DE HOMBRES

02.02.2010. 06:49

Pescadores de hombres 

 

7 – Febrero – 2010
Domingo V del Tiempo Ordinario

“En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a la orilla del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Rema mar adentro, y echad las redes para pescar”. Simón contestó: “Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero por tu palabra, echaré las redes”. Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron a ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: “Apártate de mí, Señor, que soy un pecador”. Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo le pasaba a Santiago y Juan, hijos del Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”. Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.” Lucas 5,1-11

DESDE AHORA SERAS PESCADOR DE HOMBRES

Muchas son las lecturas que podemos sacar de este Evangelio. Desde una evocación simbólica, podríamos decir que en Simón está representada toda la Iglesia, pero lo cierto es que Jesús va llamando a los discípulos uno a uno de una forma personal.

Es Pedro, quien ha de tomar la decisión, él no puede decidir por nadie más que por él, si sigue a Jesús o no. La respuesta ya la conocemos: “Señor, te seguiré a donde quiera que vallas”.

Ahora bien, en Pedro podemos vernos cada uno de nosotros: su miedo ante lo desconocido, ante lo desconcertante de la llamada, ante algo que él no puede dominar, que se le escapa de las manos, nosotros ciertamente nos podemos ver reflejados en todo ello. Su miedo es nuestro miedo. Su desconcierto es el nuestro. Sus inseguridades son las nuestras. Y como a Simón Pedro, hoy el Señor nos hace a nosotros esa misma llamada a seguirle.

Tú, y sólo tú, puedes darle al Señor tu respuesta.

Si hoy decides ser de los suyos, oirás en tu corazón la voz del Señor: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”.

Manuel Rico Jorge
Comunidad Parroquial Nuestra Señora de la Asunción
Casar de Cáceres
España

Este artículo no tiene comentarios.

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:



Buscador Interno

Estadisticas

  • Online: 9

Muy Interesante

Enlaces Recomendados


Zona de Videos
  ZONA DE VIDEOS



Articulos Mas Vistos

Recomienda el Portal a Un Amigo

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: