Inicio » Palabra de Vida » SER DEL REINO ES VIVIR LA RADICALIDAD DE ÉL

SER DEL REINO ES VIVIR LA RADICALIDAD DE ÉL

23.06.2010. 05:50

LIbro Liturgico 

 

27 – Junio – 2010
Domingo XIII Del Tiempo Ordinario

“Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: <<Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?>>. Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea. Mientras iban de camino, le dijo uno: <<Te seguiré adonde vayas>>. Jesús le respondió: <<Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza>>. A otro le dijo: <<Sígueme>>. Él respondió: <<Déjame primero ir a enterrar a mi padre>>. Le contestó: <<Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios>>. Otro le dijo: <<Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia>>. Jesús le contestó: <<El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios>>.” Lucas 9,51-62

SER DEL REINO ES VIVIR LA RADICALIDAD DE ÉL


Ser cristiano (discípulo) supone en primer lugar haberse convertido, y por lo tanto constituye un auténtico cambio de vida (Metanoia) (Conversión).

Jesús nos llama a vivir con radicalidad la novedad del Evangelio. Los samaritanos, debían mostrarse especialmente hostiles con los judíos en especial con los peregrinos de Jerusalén. Sin embargo esta hostilidad no es óbice para que Jesús se adentre en tierras paganas, pues su intención es la de tender un puente de unión. El rechazo de los samaritanos no despierta en Jesús ningún afán de venganza ni tiene ningún resentimiento hacia ellos, aun cuando vemos como Santiago y Juan se muestran como verdaderos “hijos del trueno”, dispuestos a utilizar todo el poder, en aras de la aniquilación de todos los que no los aceptan.

Hoy, muchos cristianos siguen pensando que hay que actuar con violencia ante los que no confiesan nuestra fe. El seguir al Maestro, queridos, supone despojarnos de todo lo nuestro, para revestirnos de los sentimientos y las actitudes de nuestro Señor Jesucristo.

Queridos, ser apóstol del Hijo de Dios, supone un despojamiento de todo: mentalidad, bienes materiales y los afectos humanos tal como los entendemos. Sí amigos, el Reino de Dios es tremendamente exigente, la causa a la que somos llamados, y que no es otra que la del “Bien” es radical.

Manuel Rico Jorge
Comunidad Parroquial Nuestra Señora de la Asunción
Casar de Cáceres
España  

Este artículo no tiene comentarios.

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:



Buscador Interno

Estadisticas

  • Online: 4

Muy Interesante

Enlaces Recomendados


Zona de Videos
  ZONA DE VIDEOS



Articulos Mas Vistos

Recomienda el Portal a Un Amigo

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: